«Apoyos». Desajustes podopélvicos.

Apoyos del cuerpo. Articulación del pie, de la rodilla y coxofemoral. 

Dejaré a parte problemas originados por traumatismos. Intentaré explicar a nivel mecánico lo más habitual. 

Segmentaremos en tres partes básicas este tema: 

  • Articulación del pie. 
  • Articulación de la rodilla.
  • Articulación coxofemoral. 

Articulación del pie: 

  • Desde la mecánica: desajuste entre astrágalo, cuboides y escafoides. Vinculado generalmente con falsa pierna corta. 

Articulación de la rodilla: 

  • Desde la mecánica: desajuste de la posición del menisco o de la rótula. 

Articulación coxofemoral: 

  • Desde la mecánica: desajuste de la tensegridad. La articulación está condicionada. Por un lado por las tensiones que vienen de abajo. Por otro de las tensiones a nivel de cadera, lumbar y sacro principalmente. 

Motivos habituales

Alguno de esos desajustes pueden tener origen en un mal apoyo. Un pequeño desliz en una caminata por la montaña puede desajustar la posición del astrágalo. Una pequeña molestia originada por un calzado. No olvidemos que el cuerpo toma decisiones de manera autónoma.

Puedo mantener mi centro de gravedad en equilibrio y por el calzado sufrir incomodidad. El sistema en este caso modifica involuntariamente mi apoyo. Trata aquí de encontrar una posición libre de dolor. De esta misma manera se puede dar una tensión que llegue al metatarso. Aquí nos limitará el movimiento entre cuboides y escafoides. 

Tensiones a nivel de cadenas musculares pueden provocar cambios. En estos casos el origen puede ser distal. Por ejemplo, Un problema lumbar. Cuando los músculos cercanos ayudan para evitar dolor. En este caso la tensión puede transmitirse por toda la pierna hasta el pie. 

El desplazamiento más pequeño de la posición de los meniscos condiciona todo. El efecto sería como el de avanzar o retroceder una cuña. Tengamos en cuenta que hay dos meniscos por rodilla. 

Articulación coxo-femoral. Condicionada por la ilíaca, la lumbar y el sacro. Comprobamos aquí la anteriorización o posteriorización de la ilíaca. El cierre o apertura de las palas ilíacas. 

A nivel musculo-esquelético podemos llevar todo a sus sitio. Es importante observar los tonos músculares y su relación orgánica. La relación órgano-músculo está bien descrita en kinesiología. Esto nos facilita el trabajo. 

En resumen, desde el pie a la cadera: 

Astrágalo (anterior o posterior), cuboides y escafoides, meniscos (desplazados), coxofemoral (ilíaca, anterior-posterior, abierta-cerrada). El tono muscular que condiciona la posición de la rótula. Estas son las variables principales.

En cuanto a apoyos esta mirada es la base. A partir de aquí podemos ampliar en profundidad. Incluso podríamos llegar a hablar de oclusión dental y apoyos. También de reflejos primitivos y apoyos. En estos casos confío en un trabajo colaborativo. Coordinado con un odontólogo orientado a la oclusión dental. O bien coordinado con un podólogo y un trabajo de plantillas. Es el caso de pierna corta real. 

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